¿Qué tipos de análisis se usan para diagnosticar la infertilidad femenina?
Un diagnóstico de infertilidad puede llevar varios meses; por lo tanto, no se desanime si no le dan una respuesta rápidamente. Los análisis para la detección de infertilidad suelen comenzar con un examen físico y preguntas sobre su historia clínica que realiza su proveedor de atención de la salud.
El examen físico es similar a un examen pélvico habitual. Se puede usar un ultrasonido para ver los ovarios y el útero. También se le pueden hacen análisis de sangre para controlar las hormonas. Quizá sea necesario que se haga algunos análisis de sangre durante un ciclo menstrual.
Su proveedor de atención de la salud puede pedirle que intente mantener un registro de sus patrones de ovulación; para eso deberá tomarse la temperatura, controlar la mucosa cervical o usar pruebas de ovulación en el hogar. Se pueden conseguir las pruebas de ovulación en la mayoría de las farmacias.
Para determinar si las trompas de Falopio están abiertas, se debe realizar un análisis especial. Para este análisis, llamado histerosalpingografía (HSG), la mujer se acuesta en una camilla y se le pone un tubo en el cuello del útero. A través del tubo, se aplica un tinte especial como medio de contraste. Se usa una máquina especial de rayos X para ver el tinte. El médico observa cómo el tinte se desplaza a través del útero y de las trompas de Falopio. De esta manera se puede saber si las trompas están abiertas.
En algunos casos, se realizan cirugías menores para poder ver dentro del cuerpo. Para ello, se usan instrumentos especiales para controlar las trompas de Falopio, los ovarios y el útero. Esto ayuda a detectar problemas como los fibromas que podrían interferir con un embarazo.